Durante la crisis económica y la depresión de la década de 1930, la Armada había visto poca modernización de sus uniformes durante muchos años. No fue hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial que la Armada de los EE. UU. finalmente emprendió un rediseño, aprovechando la oportunidad para desarrollar tres sistemas de vestimenta distintos para diferentes entornos: frío, húmedo y tropical. Con barcos estacionados en todas partes, desde Dutch Harbor hasta Oahu, y desde el Atlántico Norte hasta el Mediterráneo, cada tipo de entorno requería un uniforme adecuado.
El sistema N1, desarrollado en 1943, comprendía la ahora famosa chaqueta de cubierta, un peto y un casco blando con la parte delantera en punta. Cada una de estas piezas podía usarse de forma independiente o combinada con otras prendas del uniforme según fuera necesario. El peto estaba diseñado al estilo de la ropa de trabajo tradicional y contaba con un aislamiento térmico excepcional, mientras que el casco presentaba un llamativo sello "USN" en la nuca, además de una correa para la barbilla y una parte delantera en punta.

Basándose en evidencia fotográfica e investigación histórica, es evidente que el uniforme para clima frío, comúnmente conocido como N1, fue el más popular entre los marineros estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial. Este sistema N1 protegía a los marineros de los vientos gélidos y las temperaturas gélidas, y salvó a muchos de las inclemencias del medio ambiente, tanto en el mar como en tierra.